La OMC elevó su proyección de crecimiento del comercio mundial de mercancías para 2025 al 0,9 % (frente a la contracción del –0,2 % estimada en abril), pero alerta que las recientes subidas arancelarias fortalecerán los vientos en contra para 2026, con un crecimiento estimado del 1,8 % frente al 2,5 % previsto anteriormente.
Factores que explican el repunte momentáneo
Anticipación de importaciones en EE.UU.: Un fuerte impulso en las compras del primer trimestre —un salto interanual del 11 %, con un pico del 14 % en el trimestre— permitió compensar proyecciones negativas. Este “adelanto” de importaciones elevó temporalmente las expectativas de crecimiento.
Mejores condiciones macroeconómicas globales: La depreciación del dólar benefició a las economías emergentes, mientras que la caída de los precios del petróleo favoreció a los fabricantes, aunque impactó negativamente en los exportadores de energía.
El impacto persistente de los aranceles: A pesar de la tregua parcial entre EE.UU. y China y las exenciones para automóviles, los nuevos aranceles “recíprocos” que entraron en vigor el 7 de agosto ya presagian una desaceleración en el comercio a partir de la segunda mitad de 2025 y durante 2026.
Panorama regional desigual
1. Asia seguirá liderando el crecimiento del comercio mundial en 2025, aunque con menor fuerza hacia 2026.
2. América del Norte, especialmente EE.UU., continuará restando dinamismo al comercio global, aunque el impacto negativo es menos grave este año gracias al adelanto de importaciones
3. Europa, que se esperaba que aportara moderadamente al alza, ahora contribuye de manera ligeramente negativa.
Regiones exportadoras de energía sufrirán una caída en su contribución al comercio mundial, por menores retornos en exportaciones debido a los precios del crudo.
Riesgos acumulados para 2026
La OMC advierte que el alivio que supone la previsión actual podría evaporarse rápidamente si los aranceles se mantienen o aumentan. La incertidumbre política y proteccionista ya pone freno a la inversión y la confianza empresarial.
Además, la contracción prevista en 2026 (1,8 %) refleja una tendencia a la ralentización que preocupa a economías dependientes del comercio global.
Aunque 2025 trae un respiro temporal, el comercio marítimo global sigue en una encrucijada. La presión arancelaria y la inestabilidad de las reglas del juego exigen que la industria portuaria, navieras y agentes logísticos activen planes de contingencia:
- Mantener flexibilidad operativa para adaptarse a ciclos de demanda volátiles.
- Reforzar análisis de riesgo, centrándose en rutas vulnerables ante aranceles.
- Diversificar mercados y fortalecer la resiliencia en la cadena de suministro.
Mientras tanto, Asia conserva su rol central como motor de la recuperación del comercio mundial.



