La línea naviera Hapag-Lloyd ha concluido el primer semestre de 2025 con cifras destacables, a pesar de enfrentar un entorno marcado por la incertidumbre comercial y geopolítica.
El Grupo registró un EBITDA de 1 900 millones de USD, mientras que el EBIT cayó a alrededor de 700 millones de USD, y el beneficio neto alcanzó los 800 millones de USD.
El segmento de Liner Shipping mostró fortaleza en el volumen transportado, con un alza del 11 %, alcanzando los 6.7 millones de TEU, impulsado principalmente por el comercio entre el Este y el Oeste. Los ingresos del segmento se situaron en 10 400 millones de USD, y la tarifa promedio por TEU se mantuvo estable en 1 400 USD, lo que refleja una fuerte demanda pese a las condiciones adversas.
Un aspecto clave del desempeño fue el lanzamiento de la red Gemini, en colaboración con Maersk. Esta nueva alianza opera con 340 buques en siete trayectorias comerciales y ha establecido nuevos estándares en fiabilidad de programación, aunque sus costos de arranque afectaron temporalmente la rentabilidad.
Por su parte, el segmento de Terminales e Infraestructura también registró un crecimiento positivo. El EBITDA alcanzó 79 millones de USD y el EBIT subió a 37 millones de USD, mérito en parte de la reciente adquisición de una participación mayoritaria en CNMP LH (Le Havre, Francia).
El director ejecutivo, Rolf Habben Jansen, calificó el semestre como “sólido en líneas generales” y resaltó tanto el crecimiento de volúmenes como el prometedor inicio de la estrategia Gemini. Sin embargo, subrayó la necesidad de una mayor optimización de costos para mejorar los márgenes, especialmente ante la presión de las rutas alternativas por la inestabilidad en el Mar Rojo y los vaivenes en la política comercial de EE. UU.
Como resultado de estos factores, la naviera revisó a la baja el pronóstico de utilidades para todo 2025. Ahora proyecta un EBIT anual entre 200 millones y 1 100 millones de euros, ajustando el rango superior respecto al estimado anterior de hasta 1 500 millones de euros.
