CK Hutchison ha anunciado que la esperada venta de su negocio portuario global —que involucra 43 terminales, incluidos los estratégicos puertos de Cristóbal y Balboa en el Canal de Panamá— no se concretará en 2025, sino que se ha pospuesto hasta 2026. El motivo: la gran complejidad transaccional y las presiones regulatorias, especialmente por parte de China, que cuestiona el impacto geopolítico de la transacción.
La compañía confirmó que está en negociaciones para sumar un inversor estratégico chino al consorcio comprador (actualmente integrado por BlackRock y MSC), en un intento por garantizar la aprobación de todas las autoridades involucradas, incluida la de Beijing.
Frank Sixt, co-director general del grupo, afirmó que “existe una probabilidad razonable de que estas conversaciones conduzcan a un acuerdo beneficioso para todas las partes”
Pese al retraso en la venta, la división portuaria tuvo un desempeño robusto en el primer semestre de 2025: los ingresos crecieron un 9% y el EBITDA aumentó en torno al 10%, impulsados por mayores volúmenes en Asia, Medio Oriente y China continental.
Sin embargo, los resultados consolidados del conglomerado mostraron una profunda caída en las ganancias netas: el beneficio neto se redujo un 92%, hasta alcanzar los 109 millones USD, debido principalmente a una pérdida no monetaria e inusual de 1,300 millones USD derivada de la fusión de su filial de telecomunicaciones con Vodafone UK.
Aun así, el beneficio subyacente creció un 11% interanual y los dividendos interinos aumentaron de 0,088 USD a 0,091 USD por acción.
El presidente del grupo, Víctor Li, advirtió que la incertidumbre geopolítica seguirá elevada, con tensiones persistentes en materia comercial, fiscal y monetaria que afectan los precios de las materias primas, las tasas de interés, el tipo de cambio y el clima económico global



